Opinión
TALAVERA VIVA
Jesús Huete
Sostiene Liberto que nuestra Comarca Abandonada fue dada por retambufa por dos tipos de bujarrones : el primero, el que más nos puteó, fue un tipejo llamado Javier de Burgos, nacido en Motril, que generó, sin saberlo, la ruina inicial de la Comarca Abandonada. El motrileño doncel fue Secretario de Estado de Fomento con Cea Bermúdez quien, además de ser una avenida madrileña cojonuda para tomar cañas en la extinta cervecería Riaño, fue, anteriormente, un ser humano que ejerció la labor de ministro. “El granadino Javierín se cargó la comunidad tri-provincial de Talavera con su división territorial, inamovible y provinciana, convirtiendo una situación temporal en ley natural e intocable por sus descendientes biológicos”.
No sé de dónde sacó Liberto el citado texto, mas mucho me temo que lo ha levantado de algún escrito no publicado que se llevó entre mis periódicos, pero no le falta razón cuando defiende que aquel “poetiso”, Javierito del Burgo, que llegó a ministro (como ahora, que cualquier “primavera” lo es), tras haber dividido la finca de todos un poco a boleo, nos jodió vivos. Se pasó la Historia de Las Antiguas Tierras de Talavera por el “sobaco” de su corta, sebosa y deforme pierna. “Tal vez se lo redactaron sus hijos para entretenerse”, comenta mi otra interlocutora, La Rusa.”No te diría yo que no”, le contesto.
La esperanza es que, años después, han surgido unos científicos -a quienes no les hicieron ni caso al redactar las leyes autonómicas, llamados Geógrafos Sociales, que se han comprometido, basados en la paciencia y en la razón, en recordarnos que tales divisiones no son leyes de hierro, que los hombres se condensan en sociedades locales evidentemente variables y que es innegable, inevitable y justo que los servicios han de modificarse en función de los cambios sociales. Hablaremos de ellos otro día. Entre tanto , los “apreciados motolitos” -¡cómo molan!- que administran la finca municipal en base a inexistentes méritos personales deberían pirarse y no volver. Dimitan canturreando loas al “leño florido”, sin olvidar que un “leño” es, asimismo, una persona con poco talento y menos habilidades, por mucho que le cubran de flores los manchegos que les toman, día a día, el pelo político, desflorándoles socialmente el himen de la Ética. Y comprando su complicidad de “amanchegados” que jamás pondrán su nombre en una calle de esta Comuna Talaverana:”Como no podía ser de otra manera”, que diría el hortera de turno. ¡Venga!, hola, ¡Venga!, es su nuevo saludo desneuronado.
Los bonificados, aún inexplicablemente, son los más graciosillos. Son acoplados de poca monta y buen salario que se pasan por salva sea la parte a Talavera, a sus problemas, a sus derechos irrenunciables, a su función de hermanastra pobre y tonta, entregándose al mancheguismo, esa “catetocracia vergonzante”. Un “amanchegado bonificado y socialistado” por el consuegro de Raphael es Miguel Ángel Cabezas de Herrera, nacido en Talavera y colaborador preclaro del abandono de la ciudad “do vino al mundo”, que diría el poeta. Su carguete -Síndico de Cuentas- debería consistir, etimológicamente, en el seguimiento y control minucioso de la justa aplicación de los fondos públicos. En Diciembre del 2007 volvió a ser nombrado para que la nula incidencia de su “poder” en la Comarca Idiotizada siga manteniendo el tono. El tono del Defensor del Pueblo Manchego. “Las cinco provincias ya tienen AVE” es el nuevo axioma teórico-propagandístico que ratifica y confirma el desprecio por nuestra Comuna Descabezada.