Opinión
CUESTIÓN DE EDUCACIÓN
Fernando Ramos López
Una vez más los maestros/as han recibido ‘el pelotazo de papel’ en todo el cogote, pero esta vez en forma de ordenador, que, sin duda, la broma es más pesada. Desde el anuncio por parte de la Consejería de Educación de Castilla La Mancha de que iba a dotar en este curso escolar con miniordenadores a los alumnos/as de 5º de Primaria, la controversia en los centros educativos y en la sociedad en general está servida.
El sistema educativo tiene como objetivo prioritario responder a las necesidades de la sociedad. Es cierto que en la actualidad las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son una realidad social y, por tanto, se han convertido en una demanda y se encuentran incluidas en el currículo, pero ¿estamos preparados para atender esta demanda?
La medida que ha abanderado nuestra Comunidad Autónoma y que ya fue anunciada por el presidente del gobierno Zapatero tiempos atrás, nos va a salir por ‘una broma’, puesto que va a suponer dotar de las infrastructuras necesarias (Wi-Fi, pizarra digital, miniordenadores, ordenador portátil para el profesorado…) para que los alumnos/as desde el tercer ciclo de Primaria hasta el último curso de la E.S.O. puedan conocer nuevas formas de aprender y desarrollar sus conocimientos dentro y fuera del aula. Pero, si esta medida ya está siendo una realidad en los centros ¿quién ha formado a los maestros/as en esta nueva metodología de la enseñanza y el aprendizaje?, ¿con qué recursos contamos o qué editoriales nos ofrecen materiales para llevar a la práctica esta metodología?¿Acaso los centros educativos cuentan con las infrastructuras necesarias y adaptadas para la puesta en práctica de las mismas?¿Y quién garantizará el mantenimiento y la reposición de estos medios?
Lo que está claro es que más que una medida es una ‘desmedida’, es como querer comenzar a construir un colegio por el tejado y a las palabras del señor Zapatero me remito: “En los últimos cinco años se han doblado los recursos para mejorar el funcionamiento del sistema educativo y sin embargo el gobierno no se encuentra satisfecho con los resultados”.
Y es que no se puede ir parcheando, hay que comenzar por trabajar por un gran pacto a favor de la educación con todas las fuerzas políticas. Por solucionar el alto índice de abandono escolar a edades tempranas. Por conseguir que la Educación Infantil sea gratuita y obligatoria y que se garanticen las plazas a los niños de 0 a 3 años. Por mantener una formación permanente y compatible con la vida familiar del profesorado…
Y no quiero hacer leña del árbol caído, pero echemos la vista atrás recordando cuando llegaron a los centros educativos las Aulas Althias y los primeros ordenadores a Infantil. Fue una auténtico propósito de buenas intenciones, pero tan sólo se quedó en eso, ya que habría que evaluarlo por su verdadero uso práctico y, lo más sangrante, su mantenimiento, puesto que muchos de estos ordenadores nunca funcionaron bien, otros dejaron de hacerlo hace tiempo y los que aún se pueden ver se han quedado obsoletos.
Esperemos que no se vuelva a repetir la historia, que se planifique bien y se hagan buenas previsiones para que esta medida sea eficaz y eficiente, que sirva para mejorar nuestro maltratado sistema educativo y no se quede en un mero propósito de intenciones.