Una novedosa y molesta situación -”nunca hasta ahora habíamos sufrido este tipo de problemas”, manifiestan a este semanario algunos de los vecinos afectados- que ya está teniendo preocupantes consecuencias en los inmuebles y espacios urbanos de esa zona talaverana. “Además del considerable aumento del ruido debido a la masificación de personas y vehículos desde primera hora de la noche a la madrugada -denuncian los ciudadanos puestos en contacto con LA VOZ de Talaverana-, se está produciendo un grave deterioro en nuestras calles e inmuebles por las vomitonas, orina, cristales rotos y acumulación de basura que conlleva el botellón, habiendo llegado incluso algunos de estos jóvenes a quemar el telefonillo de un portal de la calle Jacinto Benavente y a vaciar todos los extintores de otro edificio cercano”.
Estos vecinos manifiestan haberse puesto en contacto “reiteradamente” con la Policía Local para denunciar estos hechos, aunque según ellos “sin obtener resultado alguno, puesto que nunca hemos visto patrullar a los agentes locales por nuestras calles”. “Sí lo hacen -continúan los afectados- por la avenida de la Constitución, pero no por las calles adyacentes, las nuestras, en las que se vive y se sufre esta incívica situación”. Una situación a la que se ha llegado, según los residentes del entorno de Nuevo Centro, “por el absoluto relajamiento del Ayuntamiento tanto en la vigilancia policial de la zona como en la aplicación de la ordenanza reguladora de la convivencia y el ocio en Talavera”, aunque ellos se muestras dispuestos, al igual que lo hicieron antes los del barrio El Parque, a “luchar y hacer lo que haga falta para erradicar de nuestras calles esta nociva, molesta y perjudicial práctica del botellón”.
Un fenómeno complejo que se extiendeExiste consenso a la hora de determinar que el botellón es un fenómeno complejo que se extiende a la gran mayoría de las ciudades españolas. En colaboración con el Consejo de la Juventud y fruto de las reivindicaciones de la Asociación de Vecinos El Parque, el Gobierno Municipal habilitó el ‘botellódromo’ en el entorno del recinto ferial, reconduciendo a este lugar a los jóvenes que los fines de semana se concentraban en Villa Justina. Pasado el tiempo y acrecentado por las inclemencias meteorológicas, los practicantes del botellón se están dispersando por otras zonas urbanas, como reconoce a este semanario el concejal de Protección Ciudadana, Victorino González, que asegura que “la Policía Local acude cada fin de semana a varios lugares en los que se está produciendo la dispersión del botellón, aunque hasta ahora no se ha detectado especial incidencia”.
La ordenanza de Convivencia y Ocio prohíbe beber alcohol en la calleEn octubre de 2006, el Pleno del Ayuntamiento aprobó la Ordenanza Reguladora de la Convivencia y el Ocio en el término municipal de Talaverana, conocida también como ‘Ordenanza antibotellón’. En su artículo 1 se refleja que esta norma tiene como objeto “establecer los mecanismos para armonizar los derechos al ocio y al descanso”, así como “la prevención del consumo de bebidas alcohólicas en los espacios públicos y de las alteraciones de la convivencia derivadas del mismo”. Según el artículo 15, queda expresamente prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en las vías y espacios públicos del casco urbano, salvo en terrazas, veladores, lugares autorizados y siempre que cuenten con autorización expresa municipal”. Sin perjuicio de lo contemplado en la ordenanza de limpieza viaria, estética e higiene urbana, esta norma también indica que los usuarios de las vías y espacios públicos están obligados al mantenimiento de su limpieza y el ornato. Más adelante, el artículo 23 determina que corresponde a la Policía Local la vigilancia del cumplimiento de lo dispuesto en una ordenanza que, entre otras, recoge multas de 501 a 1.500 euros por beber en las calle, ensuciar ésta y/o alterar el descanso de los demás.