Región
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, se mezcló entre los miles de manifestantes que dijeron no al cementerio nuclear. El presidente destacó el rechazo de toda la región a que el ATC se instale en Yebra o en Villar de Cañas y aseguró que el “Gobierno de España será sensible a esta reivindicación”.
Barreda se mostró muy satisfecho con la respuesta y dijo que “lo estamos diciendo tranquilamente con un comportamiento cívico, absolutamente pacífico, pero lleno de buena energía, porque nuestra energía es limpia y renovable”.
Sobre la ausencia de la líder del PP castellano-manchego, María Dolores de Cospedal, Barreda aseguró que “nunca está donde debe”.