El pasado martes 6 de abril un hombre de 34 años de origen magrebí cayó al vacío desde el segundo piso del inmueble número 2 de la calle Cabeza de Moro de Talavera por la parte que da al número 9 de Doña María de Portugal. El hombre sufrió un politraumatismo y se fracturó la cadera y uno de sus brazos por lo que tuvo que ser inmovilizado antes de su traslado al Hospital Nuestra Señora del Prado.
Según la versión oficial de los hechos facilitada por la subdelegación del Gobierno, el infortunado habría quedado encerrado en el piso y sin llaves por lo que recurrió a la terraza para abandonar el inmueble. Al intentar alcanzar la barandilla del primer piso perdió el equilibrio y pese a agarrarse a los cables del teléfono se precipitó hasta caer en la calzada.
Los vecinos que desde la hora del suceso, las 11 de la mañana, se arremolinaron entorno al lugar de los hechos manejaban otras versiones como el posible arreglo del cable de la antena, incluso los más pesimistas el robo o una pelea.
En lo que todos coincidían es que en el citado piso conviven cuatro personas de origen magrebí “que raro es el día que no tienen una discusión o una trifulca”.
La intervención de las asistencias sanitarias “fue casi inmediata, no pasaron ni diez minutos. Tardaron más en inmovilizarle porque no paraba de chillar y quejarse”, comentaba una de las vecinas.