Ciudad
Aunque en la última edición de este semanario el concejal de Protección y Atención Ciudadana, Victorino González, ya expresó la negativa del Gobierno Municipal a la posible reubicación del Punto de Encuentro Joven o botellódromo en la zona del Mercadillo, la Asociación de Vecinos La Alameda también ha hecho oir su voz contra la petición expresada por el Consejo de la Juventud.
Como ya es conocido, desde el Consejo de la Juventud se justificaba la dispersión en distintos focos del fenómeno del botellón -con especial incidencia en el entorno de Nuevo Centro-, en la lejanía y las deficientes condiciones que presenta el actual botellódromo junto a las riberas del Tajo y a la espalda de la piscina municipal La Alameda. Además, los dirigentes del citado Consejo alertaban de los perjuicios que provoca el incívico comportamiento de quienes arrojan botellas y vasos al río y al embarcadero utilizado por los piraguistas del Club Talavera Talak.
Aunque Victorino González recalcaba que “el equipo de Gobierno no se ha planteado ningún cambio al respecto”, la junta directiva de la A.VV. La Alameda ha mostrado su “frontal y radical oposición” al posible traslado oficial de la práctica del botellón a una zona más cercana a las viviendas del entorno. Incluso, los representantes vecinales de calles como Ronda del Cañillo y avenida Salvador Allende han advertido públicamente a los responsables municipales que “actuaremos de forma rápida e inmediata en defensa de los legítimos intereses de nuestros convecinos”, tanto con acciones legales como de protesta.
Para el presidente de La Alameda, Arturo Espinosa, “el descanso es un derecho fundamental y el Ayuntamiento ha de velar porque se respete”. En esta línea, Espinosa insta a las autoridades municipales a que garanticen el cumplimiento de la Ordenanza de Ocio y Convivencia.
Desde la asociación se alerta de que cada vez es mayor el ruido que han de soportar los residentes en la zona procedente de los equipos de sonido de los vehículos y los jóvenes que en las noches de los fines de semana se concentran en las cercanías de las riberas del Tajo y los arcos del ferial, por lo que Arturo Espinosa reclama un mayor control y vigilancia policial.