Por acuerdo de su junta directiva, la Asociación de Vecinos La Alameda ha remitido una carta al alcalde, José Francisco Rivas, denunciando el avance de la práctica del botellón hacia la zona en la que se instala cada miércoles el mercadillo, cuando el área inicialmente habilitado por el Ayuntamiento para las reuniones nocturnas de los jóvenes se circunscribe al entorno de la Piscina Municipal y las riberas del río Tajo.
La entidad que preside Arturo Espinosa reclama al primer edil el cumplimiento de las normativas municipales, en especial las relativas a ruidos y la que regula el consumo de alcohol en la vía pública.
La A.VV. La Alameda esgrime que paulatinamente el botellón se está acercando a los edificios de Ronda del Cañillo y Salvador Allende.
Además, esta práctica juvenil vendría acompañada por la presencia de turismos que desde la asociación se denominan “coches discoteca”, por emitir música a gran volumen a altas horas de la madrugada, alterando el descanso del resto de ciudadanos, en especial, niños, enfermos y ancianos.