Por el momento y en Talavera no se ha tramitado ninguna denuncia por incumplimiento o insumisión, como confirmaba a este semanario Victorino González, concejal de Participación Ciudadana. "Como fumador -se sinceraba González- a mí me inoportuna, pero el espíritu de la ley es bueno. Los derechos del que no fuma son iguales que los míos y parece que la ciudadanía lo ha entendido". Y es que ahora resulta habitual ver a las puertas de las cafeterías, bares y restaurantes a los clientes echando un cigarrillo a pesar de las inclemencias climatológicas. Pero en los locales sigue habiendo humo, el que desprenden los hosteleros a los que les tocará 'bailar con la más fea'.
Fernando Fernández, presidente de la Asociación Local, denuncia que la nueva ley favorece al botellón: "lo están fomentando. Les ubican un 'Punto de Encuentro' y está prohibido beber en la vía pública. Es incomprensible. Nosotros, que pagamos impuestos, llevamos meses solicitando la colocación de terrazas todo el año al igual que ocurre en Toledo y la única respuesta que hemos tenido es que están estudiando tramitar permisos para determinados 'puentes' y Semana Santa". Idéntica reivindicación abandera la Asociación Provincial de Hostelería que vería con buenos ojos, y como mal menor, que el periodo se ampliase desde marzo a octubre y no desde abril a septiembre como hasta ahora.
Ambas asociaciones entienden que las terrazas son ahora más necesarias que nunca puesto que gran parte de sus clientes son fumadores. Asimismo consideran que las mismas animan las calles y dinamizan la ciudad y, sobre todo, que en invierno el ruido es mínimo y el horario de cierre podría establecerse a una hora prudencial (las 22 horas), pero sospechan que la cercanía de las elecciones comprometería votos y "nada se va a mover hasta mayo".
Percepción acertada a tenor de las palabras del portavoz municipal, Tirso Lumbreras, el pasado viernes en la rueda de prensa de la Junta Local de Gobierno en la que aseguró que "estamos a muy pocas fechas de que la ordenanza permita la instalación de terrazas (1 de abril) y la evolución de las circunstancias en los próximos tiempos determinará las acciones a llevar a cabo, pero hoy por hoy no nos hemos propuesto la modificación de la ordenanza". Victorino González abundaba manifestando que "incrementar el periodo actual es complicado. Los vecinos soportan ya mucha presión durante seis meses, eso sí, estamos abiertos a recibir sus solicitudes por escrito".
Pero la proliferación de estufas y mesas a las puertas de los locales hará que el Consistorio tenga que coger el toro por los cuernos. Esta misma semana el gremio provincial tiene previsto presentar una solicitud en el Ayuntamiento para poder poner "por lo menos mesas altas con ceniceros y estufas", declaraba a LA VOZ de Talavera su representante en la ciudad, Ricardo Magán. Pero González avisaba: "yo no adquiriría estufas sin previa consulta. Algunos ya las han puesto y estamos tomando nota sin sancionar. Luego habrá que decidir".
Pero volviendo a las consecuencias de la 'Ley antitabaco' Magán piensa que es pronto para valorar su incidencia económica en la hostelería ya que se junta el tabaco con la crisis y la cuesta de enero. "Tenemos nuevos clientes, gente con niños; los habituales siguen viniendo, pero se van rápidamente y donde más se nota es en las comidas".
Por su parte, Fernando Fernández se mostraba más pesimista y categórico: "ha bajado el consumo en todas las horas del día y perderemos un 30 por ciento de recaudación en los cafés y las copas de las tertulias tras las comidas y las cenas, lo mismo que perdimos con el carné por puntos y las nuevas tasas de alcoholemia". Y va más allá afirmando que "lo poco fuerte que tenemos en Talavera es el sector servicios y se lo están cargando. El 52 por ciento de los parados en la región pertenece a este sector y vaticino que con esta ley alcanzará el 60 por ciento o más".
La Montearagueña sufre en su caja el ‘timo de los fumadores’La picaresca parece haber encontrado en la nueva 'ley antitabaco' caldo de cultivo. La Federación Española de Hosteleros ha recibido denuncias de innumerables casos de los popularmente conocidos como 'sinpa', clientes que con la excusa de fumar abandonan el local sin pagar y no vuelven a entrar.
Y Talavera no iba a ser una excepción. El primer día de aplicación de la normativa, el pasado 2 de enero, el restaurante Montearagueña recibió la visita de dos hombres de mediana edad -desconocidos para el personal del establecimiento- que protagonizaron el primer 'sinpa' en nuestra ciudad, que sepamos. Tras ocupar la mesa 11, eligieron a la carta dos sopas, una de tomate y otra de ajo, y de segundo media perdiz y venado en caldereta.
Tras examinar la carta de vinos se decantaron por beber agua. Fue al pedir dos torrijas de leche para postre cuando comunicaron al camarero que iban a la calle a "echar un cigarrillo". Una bolsa de una tienda de reconocido prestigio fue el aval que allí dejaron. A los pocos minutos fue cuando constataron que se habían marchado y que en la bolsa tan sólo había un vestido de ínfima calidad.
O eran pícaros 'honrados' o el miedo a que les pillaran les hizo ser prudentes y no pasarse con lo solicitado. En cualquier caso, habrá que estar atentos o cobrar con antelación lo que se consuma. Así que ¡mucho ojijo, hosteleros!
La presidenta de AECC aboga por la educación antes que por la prohibiciónLa nueva presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Talavera, Rosario Burgos, valora satisfactoriamente la nueva 'ley antitabaco' "por lo positivo que conlleva", sin embargo aboga por "la educación desde las guarderías antes que por las prohibiciones". Burgos es de la opinión de que es mejor "prevenir que curar" y por ello desde la asociación no decaen sus campañas anuales antitabaco "en las que damos motivos para dejar de fumar, pero nos encontramos las manos atadas". Así anuncia que se multiplicarán los casos de fumadores que quieran dejar el hábito y denuncia que los programas antitabaquismo son hoy día insuficientes y no es fácil entrar en uno de ellos por la ausencia de médicos de apoyo especialistas. "Deberían haberlo previsto con antelación". "Te mandan al de cabecera -prosigue Burgos- y te recetas unas pastillas o unos parches. Los fumadores no son apestados, son enfermos".
En cuanto a la connivencia del Gobierno con la industria tabaquera, también se muestra crítica: "Hay una doble moral por la permisividad con los aditivos adictivos. También por permitir la venta y luego coartar la libertad. Por lo menos que los impuestos vayan destinados a esos programas de deshabituación tabáquica".
La Unidad de Tabaquismo, desbordada ante la ingente demandaEl responsable de la Unidad de Tabaquismo del Área de Talavera, Juan Antonio Sanz, ha alertado de que "tengo una lista de espera hasta el 14 de marzo para una primera consulta" y estima que en los próximos meses "habrá un notable repunte de pacientes" fomentado por la ley, por el incremento del precio de las cajetillas, por las imágenes que ilustrarán los paquetes a partir de mayo y por los propósitos del nuevo año recién comenzado. Con la ley de 2005 las peticiones de consulta se incrementaron un 30 por ciento. A la espera de conocer los datos correspondientes al recién finalizado año y en 2009, 471 pacientes pasaron por la consulta de la unidad. Estos números confirman las palabras de la presidenta de la AECC que considera insuficiente el personal sanitario y el número de programas de deshabituación tabáquica que hay en la actualidad.
Los estudios indican que el porcentaje de los que consiguen dejar de fumar está directamente relacionado con pasar o no por esos programas en los que los fármacos se complementan con las terapias llegando incluso a alcanzar el 50 por ciento de éxito. Con asesoramiento médico rondaría el 12 por ciento, mientras que por cuenta propia apenas superaría el 4 por ciento. La mayoría de los pacientes llegan derivados del médico de cabecera y el perfil mayoritario comprende el ratio de una persona de 40 a 55 años.
Sanz, por último, reclama que los medicamentos sean sufragados por la sanidad pública "ya que la dosificación no supera los tres meses y son menos costosos que los que tratan enfermedades crónicas como la hipertensión".