www.lavozdetalavera.com

In Memoriam

Chus Moreno y su querido Morezón, en la Sierra de Gredos
Chus Moreno y su querido Morezón, en la Sierra de Gredos

Chus Moreno: de Talavera a Gredos

Jorge López Teulón, sacerdote

Sábado 30 de Noviembre de 2019.

Son muchos los que podrían escribir este artículo sobre Chus. Empezando por su familia y siguiendo por tantos amigos como tenía Jesús Moreno Martín, profesor de Educación Física, en su amada ciudad de Talavera de la Reina, en la que ha fallecido este viernes.

Si lo hago yo es porque he compartido sus momentos más importantes de estos últimos 24 años. Coincidimos, primero -en 1995- en el colegio Cervantes y, desde el año siguiente, en el colegio Compañía de María. ¡Su querido Colegio!

Hace quince años celebré su boda en la capilla del Nuestra Señora del Sagrario de la Catedral de Toledo. Fue un 15 de octubre de 2004. Cuando se celebra el sacramento del matrimonio y el sacerdote solicita el consentimiento de los contrayentes lo hace preguntándole a los novios: ¿prometes serle (él a ella / ella a él) fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y, así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Muchas veces, a lo largo de la vida ministerial te toca acompañar a la nueva familia, que se va creando, en esos momentos de prosperidad y salud, así como en los de adversidad o enfermedad. También ante la muerte, siempre dura.

Ayer, un poco antes de las horas en la que pergeño estas líneas, sonó el teléfono para escuchar una de esas noticias que te parten el alma. Era Mayte, su esposa, para comunicarme la inesperada muerte de Chus.

¡La tragedia de tantos!... Una muerte inesperada, una mujer joven viuda, unos niños pequeños huérfanos… pero, cuando a la tragedia le pones rostros, y encima conocidos, uno se queda sin un solo argumento, sin una sola palabra.

Siempre queda la fe y la esperanza en la vida eterna, en Cristo muerto y resucitado que nos da la Vida. En las oraciones, misas y sufragios por los que se marchan para que, purificados, entren en el Paraíso. Esa es nuestra fe.

Chus era de esa clase de personas que se comen el mundo. Nada se les hace pequeño; abren ventanas donde se cierra puertas. Son luchadores por naturaleza. Cuántas veces contaba cómo de chaval había hecho el petate y se había ido al litoral catalán para, sin tener ni idea de cocina, ponerse a trabajar de pinche.

Con ese primer dinero empezaría a pertrecharse para desarrollar su gran amor y pasión que fue la montaña. Aquí, cerca de la Ciudad de la Cerámica, en la sierra de Gredos. Su casa. Se la conocía de palmo a palmo. Le gustaba la conversación con los mayores, con los pastores, con aquellos que le podían enseñar. Era de los que les gusta siempre aprender, para -como docente- poder enseñar.

Jesús Moreno (i), con otro montañero, en la Cruz de Morezón

Allí le espera el Morezón, con su cruz, a 2.389 metros de altitud…

Tal vez, los constantes esfuerzos desde chaval le fueron pasando factura a su malograda espalda que tantos dolores le causaba. Luchando por mantenerse en pie era fiel -desde que tuvo que jubilarse prematuramente-, a sus ejercicios y a su tratamiento con los que consiguió finalmente hacer una escala, por lo menos, en los últimos veranos, apoyándose en sus sherpas que le llevaban la mochila…

Luego llegó la cocina. Se convirtió en un verdadero chef al que le gustaba deleitar a su mujer y a sus hijos, en primer lugar; a toda su familia y a cuántos amigos teníamos el privilegio de sentarnos a su mesa. Nos preparaba cartas de menú manuales para poner un nombre al plato y saber de qué estaba hecho…

En fin, como he tenido ocasión de decir en la homilía de su misa funeral, su paso por nuestras vidas puede resumirse con unas pocas palabras. Una de ellas es la palabra SUFRIMIENTO, le gustaba entregarse tan de lleno que eso le hacía sufrir, le gustaba que la respuesta fuese en consonancia con su entrega, y cuando fracasaba o no veía resultados, eso le hacía sufrir…

Otra palabra es GREDOS, su eterno amor. O TALAVERA, ya que fue un talaverano de pro. O EDUCACIÓN FÍSICA, a la que se entregó con tanto acierto y con la que sufrió también enormes decepciones.

Sus últimos nombres, que no palabras, fueron MAYTE y luego RODRIGO y más tarde, MARTA. Hace 25 días, su nombre fue FILO, su querido padre, al que tuvo enterrar, como antes lo fue VICTORIA, su querida madre…

Y los nombres de sus hijos, de sus hermanos, de los suyos, de sus amigos…

Toca decir que la vida es injusta… pues no lo sé. San Agustín dice que debemos dar gracias a Dios por los días que el otro ha estado junto a nosotros, o algo así. Celebraré por mi amigo las misas gregorianas, 30 días para pedir por la salvación de su alma.

Que sí, que claro que tenía defectos como los tenemos todos. Pero lo que queda decir a los que creemos en la Vida Eterna, solo es:

¡HASTA EL CIELO, CHUS!, ¡HASTA EL CIELO!

Tu amigo, Jorge, sacerdote

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Foro asociado a esta noticia:

  • Chus Moreno: de Talavera a Gredos

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    5717 | Luis Miguel Cabo - 30/11/2019 @ 23:00:37 (GMT+1)
    Lo siento mucho. Un abrazo para toda su familia

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de La Voz de Talavera

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.