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Desarticulada una banda vinculada a un cartel mexicano e incautado el mayor alijo de la historia

Parte de la droga incautada en la operación, el mayor alijo de crystal meth de la historia
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Parte de la droga incautada en la operación, el mayor alijo de crystal meth de la historia

Golpe policial al tráfico internacional de drogas con detenidos en Talavera, Valencia y otras ciudades

Por La Voz de Talavera
martes 14 de diciembre de 2021, 16:51h

La acción conjunta de la Policía Nacional con la Guardia Civil, la Agencia Tributaria y Europol ha permitido la desarticulación de una organización criminal internacional afincada en España y Países Bajos y que operaba en Talavera de la Reina y otras ciudades de nuestro país, presuntamente dedicada a la introducción de cocaína y metanfetamina en Europa a través del Puerto de Barcelona.

Según ha informado hoy la Dirección General de la Policía, con esta operación, cuya investigación se ha prolongado a lo largo de tres años, se ha logrado la mayor intervención de la historia de crystal meth, con la aprehensión de un total de 2.549 kilogramos de metanfetamina, 1.370 kilogramos de cocaína y 17.000 litros de productos químicos para la producción de estupefacientes.

La macrooperación se ha llevado a cabo en Barcelona, Tarragona, Talavera de la Reina y Valencia, además de en Países Bajos y Turquía, y ha concluido con la detención de 16 personas miembros de la banda criminal, que mantiene vinculación con el peligroso cartel mexicano de los Beltrán Leyva.

ESCONDITE INDETECTABLE

Según las mismas fuentes policiales, con esta intervención se da por desmantelada la principal vía de introducción de estas sustancias estupefacientes en Europa a través del Puerto de Barcelona, para lo que los detenidos utilizaban una novedosa forma que consistía en crear habitáculos ocultos en bloques de hormigón, convirtiéndola en indetectable ante los controles portuarios.

La Policía Nacional ha informado que las investigaciones comenzaron en 2017 como resultado de los flujos de información y cooperación policial nacional e internacional sobre una empresa exportadora sospechosa de ser utilizada por los carteles mexicanos en la introducción de ingentes cantidades de estupefacientes en el continente europeo.

De esta manera, los agentes comenzaron a monitorizar una mercantil mexicana que podría estar introduciendo importantes cantidades de sustancia estupefaciente en Europa a través de España. Esta empresa, vinculada al cartel de los Beltrán Leyva, valiéndose de unos bloques térmicos de hormigón prefabricados destinados a la construcción, ocultaban en su interior la droga.

FÁBRICA EN LA SELVA

De esta manera, el cartel mexicano aprovechaba la infraestructura de sus operaciones de comercio internacional, provenientes de Sudamérica y Centroamérica, para copar el mercado europeo de sustancias estupefacientes, especialmente con la tristemente famosa crystal meth o metanfetamina, que ellos mismos elaboraban en las zonas selváticas de México.

Así, fruto de la coordinación de las agencias policiales, se tuvo conocimiento de que en el año 2019 la Policía de Países Bajos intervino en un almacén de Róterdam un total de 2.537 kilogramos de metanfetamina pura (“crystal meth”) y se pudo detectar un almacén en la localidad de Utrecht, donde se almacenaba un total de 17.000 litros de productos químicos para la producción de estupefacientes.

Dichas sustancias provenían de una empresa afincada en España y encargada de introducir la droga por encargo del cártel mexicano, para lo cual utilizaban bloques de hormigón térmico celular, a los cuales les practicaban un habitáculo oculto en su interior, siendo de esta forma indetectables para todo tipo de controles fronterizos dada la firmeza y material del producto.

INVESTIGACIÓN PORMENORIZADA

Policía Nacional, Guardia Civil y Vigilancia Aduanera aunaron esfuerzos para controlar los movimientos de la empresa responsable de esas partidas, afincada en México y en Barcelona, y la cual utilizaba el puerto de la ciudad condal para sus actividades comerciales. Todo ello, coordinado por un ciudadano hispano-mexicano afincado en España, principal responsable del cartel mexicano en nuestro país.

Con el apoyo de la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, se desarrolló una investigación pormenorizada sobre la empresa importadora y sus movimientos en España para, de forma coordinada con las autoridades neerlandesas, realizar una acción conjunta que permitiera la identificación de todos los actores implicados en esta operativa de narcotráfico internacional y su completa desarticulación.

En ese sentido, los investigadores detectaron cómo la empresa exportadora al servicio de los carteles de la droga mexicanos, aprovechando la coyuntura sanitaria existente por la crisis sanitaria derivada de la pandemia de COVID, materializó el envío de dos nuevos contenedores al Puerto de Barcelona, donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado detectaron su entrada y procedieron a su inspección.

COCA Y METANFETAMINA

La banda criminal pensaba que los servicios policiales españoles dedicados a la lucha contra la criminalidad organizada y el tráfico de drogas rebajarían sus esfuerzos con motivo de la pandemia, pero nada más lejos de la realidad. Tras salir del puerto mercante, los contenedores con la droga fueron sometidos a un seguimiento discreto por parte de los agentes.

Tras la llegada a su destino, en una nave industrial de la localidad barcelonesa de Sant Boi de Llobregat, los agentes realizaron una inspección de los contenedores y, al realizar perforaciones sobre los mismos, comprobaron que en su interior venía oculta sustancia estupefaciente, encontrándose en doce palés de los 36 transportados un total de 834 kilogramos de cocaína y 12 kilos de metanfetamina.

Posteriormente, en una segunda fase, los investigadores detectaron un nuevo envío de contenedores marítimos con destino a Barcelona, por lo que se estableció un férreo y permanente control sobre los mismos con el objetivo de identificar a otras personas o empresas que pudieran estar implicadas en su liberación, despacho aduanero y correspondiente recepción.

HORMIGÓN Y DROGA

Esta vez los agentes procedieron a realizar la apertura de los dos nuevos contenedores marítimos en el recinto portuario, al que habían llegado procedentes de México. En su interior se encontraron los mismos bloques de hormigón térmico, embalados con la misma cinta azul y el mismo logotipo corporativo de la empresa mexicana.

Una vez practicada una inspección sobre su contenido, se comprobó que en el interior de varios de ellos se hallaban ocultos múltiples paquetes con sustancias estupefacientes en su interior, los cuales, una vez pesados, arrojaron la cantidad de 536 kilogramos de cocaína.

La conclusión de esta segunda fase permitió que la Policía Nacional, la Guardia Civil, Vigilancia Aduanera y la Policía de los Países Bajos ahondaran en el conocimiento de los responsables mexicanos de la introducción de la sustancia estupefaciente y otras personas involucradas en la operación, logrando la aprehensión final de 1.370 kilogramos de cocaína y 2.549 kilogramos de metanfetamina.

ACTUACIÓN SIMULTÁNEA

En la tercera fase los cuerpos policiales de España y Países Bajos comenzaron a aunar esfuerzos de forma coordinada con Europol para desmantelar al completo la organización. Quedaba por desmantelar la parte alta de la organización criminal, que se habría refugiado en Países Bajos, donde seguía controlando sus inversiones y el blanqueo de capitales proveniente del tráfico de drogas.

Agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se desplazaron a Países Bajos para apoyar a los agentes neerlandeses en los registros. Del mismo modo, agentes neerlandeses se trasladaron hasta España. De esta manera, se practicaron de forma simultánea en ambos países doce registros, procediéndose a la detención de ocho personas, una de ellas en España y siete en Países Bajos.

Los resultados finales de esta explotación permitieron la intervención e incautación de tres inmuebles de lujo en Países Bajos, el bloqueo e intervención de nueve cuentas bancarias y de un total de ocho vehículos de alta gama.

TALAVERA Y VALENCIA

La última parte de la operación era determinar la estructura de blanqueo de capitales que la organización criminal disponía en España, habiendo quedado acreditada la existencia de numerosos movimientos bancarios con origen o destino en México por elevadas cuantías, que eran recepcionadas por los integrantes del cartel de los Beltrán Leyva.

Esta remisión de fondos se realizaba mediante la colaboración de empresarios españoles afincados en Talavera de la Reina y Valencia, que habían diseñado un complejo entramado empresarial para blanquear los fondos obtenidos mediante el tráfico de drogas, además de legitimar la recepción de los bloques de hormigón térmico que eran exportados desde México.

BLOQUES ALMACENADOS

Una vez en España, las empresas encargadas de recepcionarlos eran, a su vez, las encargadas de dar salida a aquellos bloques de hormigón que no traían en su interior sustancia estupefaciente, contactando para ello con empresas de construcción. Esta labor les resultaba sumamente difícil por no tratarse de un material de construcción muy utilizado en la edificación española.

Estos empresarios -señala la Policía Nacional- se encargaban, además, de dar cobertura a la organización alquilando propiedades donde almacenar aquellos bloques, principalmente los que no contenían sustancia estupefaciente en su interior. De esta forma, desvinculaban su estructura de blanqueo con el tráfico de drogas, para que no se les pudiese vincular con la ilegítima actividad del cartel mexicano.

Así, tanto en la provincia de Madrid como en la de Toledo se localizaron grandes cantidades de bloques de hormigón que la organización tenía almacenados, siendo igualmente inspeccionados. Se trataba de envíos que realizaban sin sustancias estupefacientes, a fin de crear canales seguros de importación.

BLANQUEO DE CAPITALES

En cuanto a la investigación por blanqueo de capitales, los resultados de la misma pusieron de manifiesto el enmascaramiento de grandes cantidades de dinero procedentes de Emiratos Árabes Unidos y Hong Kong, que se transferían a México utilizando las cuentas bancarias de las citadas empresas españolas, de Talavera y Valencia.

Estos fondos, que con toda probabilidad eran producto del tráfico de estupefacientes, eran ingresados en las cuentas bancarias de las empresas investigadas e introducidos en el sistema financiero español con destino México, sin que se haya podido concluir su origen mercantil.

Concluida la investigación, se dispuso el operativo relativo a la detención de estas personas y se materializaron tres diligencias de entrada y registro en las que se intervino gran cantidad de documentos incriminatorios y diversos efectos electrónicos, así como cuatro armas de fuego largas, procediéndose a la detención de los dos investigados.

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