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Mis hermanos sacerdotes de Talavera... milagros en las parroquias

Mis hermanos sacerdotes de Talavera... milagros en las parroquias

Jorge López Teulón, sacerdote

Por La Voz de Talavera
jueves 06 de octubre de 2022, 16:11h

El profeta Zacarías escribe en el Antiguo Testamento:

«En aquellos días sucederá que diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán fuertemente por la orla [del manto] a un judío, diciendo: -Queremos acompañaros, pues hemos oído que Dios está con vosotros» (8,23).

Mientras estaba escuchando la predicación del párroco de Patrocinio de San José en Talavera de la Reina, en la misa de los miércoles de san José, me acordé de este texto de Zacarías… porque quién invita en pleno siglo XXI a pedir milagros... así, sin más.

Tuve el arranque de levantarme del altar para asir de la mano al primero que pasase por la calle y meterle en la misa de Patrocinio.

La Casa de san José

El pasado mes de febrero el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, propuso la idea de promover la figura de san José desde la parroquia del barrio talaverano de Patrocinio de San José puesto que era el único templo público dedicado a este santo en muchos kilómetros a la redonda.

El párroco, don Jesús Ruiz Martín-Ambrosio, y la hermandad -que ya existía- tomaron esta encomienda con mucho entusiasmo y empezaron a darle forma mediante este proyecto que llaman La Casa de san José y que quieren presentar públicamente y ofrecer a todos.

Desde el pasado mes de mayo todos los miércoles se celebra la misa votiva a san José para todos los que quieran participar. Se ha invitado a los párrocos para que acudan con sus feligreses y en la próxima primavera se celebrarán los populares Siete Domingos de san José, así como la novena antes del 1 de mayo.

Mientras eso llega, ayer se nos convocaba de nuevo para repartir “el aceite de san José”.

Pedid milagros

¿Quién puede invitar así, sin más, y decir abiertamente: - Pedid milagros?

Apoyado en la gran Teresa de Jesús, don Jesús recordaba este miércoles lo que decía la santa abulense: «No me acuerdo hasta hoy de haberle suplicado nada [a san José] que no me lo haya concedido» (V 6,6).

Luego, después de hablar sobre san José, nos explicó el por qué del aceite de san José. Que las lámparas del templo de Jerusalén representaban la adoración y la petición continua. Que con el aceite se ungía a los reyes y sacerdotes. Y que también se usaba sobre el cuerpo como curativo.

Es entonces cuando, terminaba la predicación, nos exhortó a todos:

- Pedid milagros.

- Milagros para el alma (necesitamos conversiones).

- Milagros para el cuerpo.

- Milagros especialmente para la familia. Él, san José, que cuidó de Jesús y María.

En la tarjetilla explicativa en el aceite leemos: «aceite vegetal bendecido que alumbra en la lámpara de san José para usar con una lamparilla o ungir el cuerpo».

Dentro, una oración:

«San José sana mis ojos, mis oídos y mi boca. Sana mi cuerpo y mi mente, mi corazón y mi alma, mis tristezas y mis dudas. Tráeme la paz y la salvación».

Cada primer miércoles de mes se repartirá el aceite de san José. Acercaos a la Casa de San José. Van a pasar cosas grandes en Patrocinio. Donde hay fe, Dios extiende su mano…

¡¡Una mujer rescatada de la eutanasia!!

De vuelta a casa, recibo en mi correo el impresionante testimonio narrado por don Santiago Arellano, párroco del Sagrado Corazón en Talavera. ¡El padre Santi! Esto lo pueden ver/escuchar los lectores en el vídeo adjunto.

Tras dos horas reunidos [ha escrito una mujer que había solicitado la eutanasia y fue visitada por don Santiago], la mujer decidió dar marcha atrás y abrazarse a la fe: «En esas dos horas que estuviste conmigo se me abrió el cielo. Sé que fue Jesús mismo quien lo hizo. Y agradezco que viniera a buscarme a mi casa. El Señor me ha devuelto la esperanza. Quiero vivir para amar y para unir mi sufrimiento al de Jesús. Para ayudar a otros».

En las parroquias cada día hay milagros. El de la transubstanciación. Dios baja a nuestros altares. Ese es el mayor milagro obrado por mis hermanos sacerdotes. Pero a fe, más fe… Sacerdotes que creen en Dios y Dios que quiere hacerse presente en nuestras vidas.

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